Patricia González o Tricia, como le gusta a ella firmar su obra, es una de las jóvenes talentos de la fotografía actual en nuestra comunidad, y aunque es de Ceuta, lleva muchos años desarrollando aquí su trabajo profesional. Es una persona trabajadora, proactiva por naturaleza, creativa y con una sensibilidad visual especial. Para Extremadura, no sólo es importante retener su talento, si no también saber adoptarlo y atraerlo, para reforzar nuestro tejido laboral, artístico y actualizar la imagen que proyectamos al exterior.

P.Háblanos un poco de ti, ¿dónde vives, cuál es tu formación, qué edad tienes?

Una de las obras de Patricia González

Tengo 27 años y nací en Ceuta, aunque actualmente me encuentro en Badajoz.
Empecé mis estudios de fotografía en Granada en el año 2013 pasando por diferentes escuelas hasta que llegué a Badajoz y realicé el ciclo superior de Imagen.

P.¿Cuándo llegas a Extremadura? ¿Cuál fue tu primera impresión de ella?

-Llegué a Badajoz hace aproximadamente 6 años y mi impresión fue bastante dura porque vine en Agosto, (ríe). Pero quitando los cambios de temperatura, los cuales, aún no me he acostumbrado, me encanta. Para mí es una ciudad grande, llena de mucha cultura y arte y siempre hay algún rincón que me sorprende.

P.¿De dónde viene tu pasión por la fotografía? ¿Por qué decidiste dedicarte a ella? ¿Cuáles son tus influencias?

-Tras terminarlos estudios de grado medio en laboratorio de imagen, tuve la oportunidad de seguir aprendiendo en una escuela de fotografía social como becaria. Fue aquí realmente cuando me di cuenta que la fotografía era mi forma de expresarme, de capturar la belleza y de evadirme de ciertas realidades o de sumergirme completamente en ellas.

En cuanto mis influencias, tengo un mix. Me encantan los colores de Pedro Almodóvar y la frialdad del cineasta Yorgos Lanthimos, me encanta la simetría que muestra María Svarbova en sus fotografías y por supuesto los sujetos que escoge Diane Arbus en sus obras. Si todo esto lo unes con las pinturas de Laura Knight y los poemas de Pizarnik, ¡de ahí saldría la fotografía perfecta!

P.¿Es fácil para un fotógrafo desarrollar su trabajo en Extremadura? ¿Qué ventajas/desventajas ofrece para ti vivir aquí?

-Si, pienso que es fácil aunque una cosa no quita la otra…sin sudor y esfuerzo…sería todo más complicado. El ser creativa, saber cómo comunicarse y por último y no menos importante, la constancia. Para mí, son la clave del éxito.
Personalmente hablando, lo malo del vivir aquí es lo lejos que tengo a mi familia y amigos y amigas  y

La fotógrafa Patrícia González.

eso a veces se hace un poco duro y la falta de tren (que creo que es la pesadilla de todos los extremeños y extremeñas). Por lo demás, vivir en Badajoz son todo ventajas.

P.¿Crees que en el mundo de la fotografía o los audio
visuales, siguen existiendo barreras para el desarrollo del trabajo de la mujer?

-He podido tener la suerte de conocer muchísimas artistas de calidad en Extremadura, pero cada vez son más las que se van hacia otra ciudad a seguir desarrollándose o formándose. Pienso que deberían de crear más escuelas de arte, algún proyecto/iniciativa como agencias de moda o espacios como los “co-working” que nos haga juntarnos y debatir.

¡Hay muchos y muchasartistas aquí que aun no nos conocemos!
Tirando por esa línea, creo que habría más personas que se animarían a venirse, en concreto a Badajoz.

P ¿Cuál es tu rincón favorito de Extremadura para fotografiar ?

– Parecerá un tópico pero me encanta fotografiar la Alcazaba. Tiene mucha magia sus torres y sus texturas. A simple vista parece un espacio típico de Badajoz pero una vez que te pierdes por el recinto, descubres una gran cantidad de rincones maravillosos para fotografiar.

P.¿Eres joven, tienes algún objetivo marcado dentro del ámbito profesional? ¿Qué le dirías a esas personas que aún no se han decido por un ámbito profesional?

-Actualmente estoy trabajando en una empresa de fotografía de boda y mi objetivo es apostar por ésta temporada y seguir formándome y trabajando tanto como en éstos últimos años. Trabajar y disfrutar a la vez no tiene precio.
Pienso que es bueno salir de la zona de confort y analizar lo que NO quieres. A veces, por miedo al fracaso no somos capaces de perseguir nuestros sueños . Pensar en lo que te gustaría hacer en la vida y empezar a trabajar para conseguirlo debe ser nuestra fortaleza y nuestra manera de encontrar la ruta que más nos convenga.