El verano y las altas temperaturas traen consigo la etapa en la que más tenemos que disponer del coche. Los desplazamientos cortos, en los que en otras estaciones optamos por ir a pie o en métodos de locomoción alternativa, en verano se convierten en un paso obligado por nuestro autómovil. Además, aprovechando los días libres en el trabajo, los usuarios utilizan los coches para sus escapadas y vacaciones. Por estas y otras numerosas causas, es por lo que debemos tener especial cuidado en mantener la integridad del vehículo durante el estío.